Aunque solo unos días en Marte la sonda Phoenix sigue maravillando básicamente por el seguimiento de todo tipo que se ha hecho por la misión, en esta ocasión es la sonda Mars Reconnisanse Orbiter la que nos deja dos perlas realmente increíbles que muestran la sonda espacial como nunca antes se había visto ninguna. Antes eso sí es mejor que veais esta magnífica animación 3D para entender la posición de todas las fotografías
La primera ya os la había colgado el Martes aunque solo de forma centrada en la sonda, esta es la fotografía completa. En ella se ve la sonda descendiendo en paracaídas, y no solo eso, si no que al fondo podemos observar el crater Heimdall de 10 kilómetros de largo
La perspectiva es algo complicadilla y parece que la sonda esté descendiendo en el crater, pero no, en realidad se encuentra unos 20 kilómetros enfrente del crater. Phoenix se encontraba a unos 13 kilómetros de altura, justo después de abrirse el paracaídas. La sonda MRO (Mars Reconnisanse Orbiter) que hizo la fotografía se encontraba a una altitud orbital de 310 kilómetros, iendo a una velocidad de 3.4 kilómetros por segundo y a una distancia de la sonda de 760 km. En ese momento MRO se encontraba de forma casi paralela al horizonte de Marte, por ello tiene ese tipo de perspectiva

Esta otra increíble fotografía se tomó 22 horas después del aterrizaje. Muestra 3 características que también estaban presentes en la imagen obtenida 11 horas antes del aterrizaje (ver más abajo) pero que no estaban presentes en las imágenes anteriores al aterrizaje (ver más abajo)
En la parte inferior se puede observar el paracaídas que es especialmente brillante, también se puede ver el escudo trasero y con algo de imaginación los cables del paracaídas. En la parte derecha hay un par de manchas negras, la más pequeña es el primer impacto del escudo de calor de la sonda, la segunda, más grande, se trata del escudo de calor en sí que cayó desde una altura de 13 kilómetros (negro por la fricción con la atmósfera). El último objeto es el aterrizador en sí, se puede observar con sorprendente perfección las dos placas solares a cada lado


A continuación se puede observar este lugar 11 horas después del aterrizaje, con algo menos de resolución, menos luz solar y en blanco&negro



En esta imagen tomada desde la sonda Phoenix en el primer día en Marte se puede ver el paracaídas y el escudo trasero en la distancia, iluminados por el Sol

A continuación os dejo una grabación de el sonido en el descenso de la sonda grabada por un micrófono, la verdad yo tampoco sabría interpretar el sonido, cuando Huygens bajó a Titán el sonido del viento era mucho más natural y no había tanta estática

















